domingo, 24 de noviembre de 2013

11 trucos para ahorrar en calefacción

Ya vimos como no se ahorra electricidad y ahora que viene el frío unos trucos para reducir el gasto en calefacción:

  1. Asegúrese de que está en el mercado libre. La tarifa de último recurso es la más alta de todas. Si usted no se ha decidido todavía por una compañía, pagará el error y le costará alrededor de los 30 euros al año. 
  2. Compare las ofertas por compañía. La Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) le ofrece un singular ser vicio a través de Internet que le facilita las cosas para esta tarea, que no suele ser fácil. Esta sencilla herramienta se conoce bajo el nombre de comparador y le permitirá escoger las ofertas de cada empresa en función del consumo de su hogar. 
  3. Asegúrese de que su tarifa se ajusta a sus necesidades reales. Por si no lo sabe, la tarifa tiene una parte fija y otra variable. Si usted no escoge bien su tarifa, o bien pagará un fijo muy alto y un variable muy bajo, o bien lo contrario, una parte fija muy baja pero un variable muy alto. Es conveniente que se acoja a la tarifa que le garantice un precio medio por kilovatio inferior. El comparador de ofertas de la CNMC también puede hacer esta labor por usted y le recomendará el tipo de tarifa que le conviene, siempre teniendo en cuenta su consumo anual.
  4. Ojo al resto de los servicios que incluyen las ofertas y que acabamos pagando muy caros. Muchas empresas le ofrecerán una tarifa más baja en la factura, pero a cambio de que contrate algunos servicios adicionales, tales como la revisión de la caldera o la atención técnica de urgencias. No pique, muchas veces son servicios demasiado caros y de los que luego no podrá deshacerse fácilmente. Además, como están ligados a la factura, si un día decide dejar de pagarlos, le podrían llegar a cortar el suministro. Así que mucho ojo con la letra pequeña de las ofertas de las distintas compañías y nunca contrate servicios que realmente no necesita por muy bien que se los vendan. 
  5. Si tiene calefacción comunitaria, contrate una buena gestión de la caldera. La caldera comunitaria es, sin duda, más eficiente, pero como se paga entre todos los vecinos, a veces se abusa del calor en cada hogar. Exija a la comunidad de propietarios que el funcionamiento de la caldera tenga un termostato y se ajuste a la temperatura exterior. No es necesario pagar a la comunidad de vecinos una cantidad de dinero desorbitada por culpa de la calefacción. Y, para el futuro, insista en que se deben instalar contadores individuales para la calefacción comunitaria, porque es la mejor manera de que cada uno se responsabilice de su consumo.
  6. Limítese la temperatura de confort. Los expertos recomiendan que no pasemos de 21 ºC durante el día, ni de 17 ºC durante la noche. Esto no es ya una recomendación de ahorro, sino también de salud, porque estar expuestos a exceso de calor ocasiona síntomas como dolores de cabeza, irritación cutánea, mareos, sequedad de las vías respiratorias, etcétera. 
  7. Ponga un termostato en cada habitación de la casa y use llaves termostáticas en los radiadores. Esto le permitirá regular con más exactitud la temperatura de los radiadores y termostatos de toda la casa y programar el encendido de la calefacción y su temperatura. Podrá lograr un ahorro de entre el 8 y el 13% del consumo, es decir, en torno a 60 euros en la factura anual del gas. 
  8. Evite fuertes oscilaciones de la temperatura. El coste de calentar una habitación fría es superior a la de mantenerla a una temperatura más o menos constante. Así que cuando ventile, hágalo durante pocos minutos, de manera que no deje que la habitación pierda mucho calor. Apagar la calefacción completamente y volver a encenderla más tarde tendrá un pequeño coste en confort, pero con poco o ningún ahorro en energía. 
  9. Ponga buenos cerramientos en casa. Merece la pena invertir en instalar unas buenas puertas y ventanas en el hogar, ya que pueden garantizarnos un gran ahorro en energía. Además de bajar el consumo de calefacción, los cerramientos le permitirán conservar el frío en verano así como reducir, de paso, su factura eléctrica. Puede hacerse una idea de lo que aíslan sus ventanas en el cuadro que aparece a la izquierda. 
  10. Además del gas natural hay otras fuentes de calor. La electricidad, el gasóleo o el propano son energías que también se utilizan para calentar ambientes. Últimamente, los tarifazos eléctricos han hecho de la alternativa eléctrica la más cara de todas, y es probable que los precios sigan siendo elevados en los próximos años. No le recomiendo que emplee esta alternativa a la hora de elegir el tipo de instalación de calefacción si dispone de gas natural en su edificio. 
  11. El gas natural, con un término fijo más bajo y una instalación muy limpia, será siempre más cómodo y barato. Sin embargo, no olvide que el propano o el gasóleo pueden ser combustibles muy competitivos y eficaces  por su alto poder calorífico. En zonas muy frías y con espacio para albergar un depósito, suele ser la alternativa más barata.
Visto en el 20 minutos.

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